En La Polilla Tramposa las reglas se rompen (literalmente). Este juego convierte el instinto tramposillo que todos llevamos dentro en la mecánica principal: si puedes deshacerte de cartas haciendo trampas
hazlo! Eso sí, con estilo, discreción y sin que el jugador vigilante te pille.
Risas aseguradas, caras sospechosas y manos que vuelan más rápido que las polillas. Ideal para familias y grupos de amigos que quieran una partida rápida, caótica y tremendamente divertida.
Pequeño, portátil, impredecible y perfecto para descubrir quién es el más honrado
o el más creativo haciendo trampas.